La voz de la ermita
Al internarse por los senderos que suben hasta la Ermita de Brugués, uno siente que el tiempo se pliega sobre sí mismo. Cada piedra, cada grieta, parece murmurar relatos antiguos, como si las sombras de los siglos se hubieran quedado a morar entre sus muros. No puedo evitar imaginar a los primeros fieles que, allá por el siglo XIII, alzaron este santuario sobre la roca: hombres y mujeres de fe férrea, que buscaban refugio para el espíritu y fortaleza para el corazón.
El bosque que rodea la ermita parece un guardián silencioso, protegiendo sus secretos. Las hojas susurran al viento, los pájaros parecen entonar cánticos olvidados, y los rayos del sol, filtrándose entre las ramas, iluminan los antiguos muros con un halo de solemnidad. Aquí se han celebrado romerías, vigilias nocturnas y encuentros de almas; y hoy, tras siglos de silencio, la ermita nos recibe para un nuevo capítulo de su historia: nuestra primera Gavà Templaria.
La voz de la ermita
Al internarse por los senderos que suben hasta la Ermita de Brugués, uno siente que el tiempo se pliega sobre sí mismo. Cada piedra, cada grieta, parece murmurar relatos antiguos, como si las sombras de los siglos se hubieran quedado a morar entre sus muros. No puedo evitar imaginar a los primeros fieles que, allá por el siglo XIII, alzaron este santuario sobre la roca: hombres y mujeres de fe férrea, que buscaban refugio para el espíritu y fortaleza para el corazón . . .
Contenido restringido para suscriptores de pago, si quieres suscribirte haz click en el siguiente enlace: https://caballerosdeltiempo.es/registrar/